Azatioprina®

Aprendí en este hospital ruso de Pajaritos Este que tu Revolución es mi Revolución. Años antes, los Rudos Rusos fueron testigos de mi decadencia, pero conseguí llegar hasta Belfast en mi Vespa, a pesar de que la herida no se cerraba y amenazaba con matarme.

Pero no me mató.

Ahora mi Vespa se ahoga en el mar, como una segunda parte de Quadrophenia, porque hay cosas que sólo tenían sentido haciéndolas con mi padre. Saltar desde acantilados, escalar montañas de chatarra para encontrar la pieza que nos falta (el día más feliz de mi infancia), o montar en bici dentro de una cueva. Pero mi padre no me enseñó cómo dejar de echar de menos. O no le dio tiempo, quiero pensar. Y yo viajo en mi nave espacial, que una mañana se estropeó en medio de un delirio colectivo por una pandemia que luego no fue para tanto. Me ayudó a arreglarla una leñadora con peluca que cantaba rancheras. Cuando por fin conseguimos relanzar la nave, me dijo que tenía miedo a las alturas, así que la intoxiqué con tiburones en mal estado. Ahora ya no me deja juntar su cama a la pared, y contrata siempre mariachis de baja calidad, no sé donde vamos a llegar...
La hija de los Ramone me abraza cada día, y yo a ella, pero nunca nos decimos nada, porque mi mate sabe a tierra y eso indigna a cualquiera. He descubierto el extraño erotismo de ver pasar a mis vecinos de Pajaritos Oeste en camiseta con bolitas y tacones negros.
Vivo con la inseguridad de saber que una carapapa no flota, pero al menos ya sé para qué carajo sirve una hormiga. Y que todos estamos contra el fuego, sobre todo un gato pelao que tengo y al que le gusta demasiado el pienso. Viajé en el tiempo y en el espacio con un comercial de Vodafone®, con el que tuve un hijo, que se llama Crohn Ferreiro y no es un bombón, es feo, como su padre. Se nos unieron unos locos, pero al menos conseguimos sobrevivir a ellos a base de jamón y castañas, proporcionadas estratégicamente por el Espectrito y la Parkita.
Tomo té con la Reina de Inglaterra y con alguien de quien no me consiguió separar el color naranja.

Estoy convencida de que se puede cambiar el mundo desde una terraza. Sólo necesitas un puntero láser y la luz focal adecuada. Que Ana prepare el café. Arquitectuchas y cortahilos. Y un pezón humano.

Me encantan esos seres pequeños que son chinos, bolicas o pegotes. Porque son los más sabios del mundo.

Mi macho alfa es pelirrojo y le encanta coagular.

Creo en un sólo Dios Todopoderoso, que se llama A. Tengo la Piedra de la Locura colgada de mi cuello, y sin ella sólo soy una persona.

Se me caen trozos de Casualidad por todos lados. El equilibrio es imposible sin mi palo.

Yo inventé Daft Punk y también la Libertad. Y después me perdí buscando el Ilumineitor, donde una desconocida que conocí me ofreció un girasol y una vela incrustada en chocolate Milka.

Pasan demasiadas cosas por este hospital.

Me asquean los simulacros de inocencia tanto como me gusta haber sobrevivido a dos reacciones pancreáticas por Azatioprina®, que es un medicamento que se le da a todo el mundo para salvarse, cuando nada más lo salva.

Pero a mí sólo me puede salvar una cosa.

Supongo que querréis saber todo ese rollo de donde nací y lo demás, al estilo Salinger. Sólo diré que mi padre trabajaba en un circo domando elefantes y uno de ellos pisó por error a mi madre. "Oh, disculpe" dijo el elefante. Mi madre parió prematuramente dos pequeñas gemelas univitelinas, juro que ninguna de las dos merecemos la pena.
Por las noches me gano la vida con mi identidad secreta, Z., como parte de un equipo de superhéroes que no remontará Toblerone en dos años (esta parte debe quedar bien clara). Luchamos contra los zombies lo mismo en Pasagüero, que en Japón, que en la República Popular China, y también en el Vagón, nuestras tarifas son salmorejo, huesitos y un par de Coca-Colas. A mi compañero de guerra sólo puede matarlo el color rosa, a mi sólo la Azatioprina®.

Entenderéis ahora por qué no pisa la Mae West.

Qué onda, we.
Cuanto más grande es el tambor, más tonto el niño. Cuanto más gigas tiene el iPod de la moderna de turno que te encuentras por la calle, menos tiempo hace que va disfrazada para que no sepas que en realidad es una pija sin cerebro que se creía que la música indie era El Canto del Loco.

Y ahora vienen a darte lecciones de protocolo.

Mándalos a todos a chupar candaos y déjate guiar única y exclusivamente por lo que te queda dentro de aquella persona que fuiste, una vez, cuando no tenías miedo.

¿la recuerdas?
¿puedes aún escucharla?

Baja el volumen del iPod.

Aprendí en este hospital ruso que no debo escribir para quien no quiere leerme. Que no debo amar a quien no quiere amarme. Que no debo tomar Azatioprina®. Que somos energía y emoción. Aprendí muchas cosas, digo yo que si algo de eso lo transmuto aquí será más difícil que se me olvide.

Y a ti puede que te sirva.

Porque tu Revolución es mi Revolución.
Y, al fin y al cabo, las canciones nos siguen tomando el pelo a todos.

Y el fuego que no quema es el que más consume. Y nos gusta demasiado la lluvia como para prohibirla, sé que en algún punto del planeta hay alguien apuntando con un kalashnikov hacia las nubes. Ahora llueve lluvia ácida. Y Dios le da pan a quien no tiene dientes. Aquí está my punk spirit when I need it: piensa quién pierde más cuando largas a alguien de tu vida, seguramente estás equivocada.

No te acerques si no vas a ser consecuente. Apenas nos quedan transfusiones sanguíneas y en este hospital tiene que amanecer todos los días.

Y yo que lo vea.
Y tú que lo leas.

No he venido al mundo a inflar conchonetas, estoy más guapa si me despeinas.

Todas sois lesbianas.

***Este blog es la continuación de "Retratos de nadie en concreto" (http://discoasterisco.tumblr.com)

Quote

hace 8 meses with 97 notas

Via gimmethatpunkx

Tagged: revisited fuguet è ovvio noches de insomnio

Es obvio que le atraigo. Pero también le repelo. Y viceversa. Por eso somos el uno para el otro y por eso no pasa nada.”

Mala onda. Alberto Fuguet (via gimmethatpunkx)

[Revisited: más en… http://www.elblogdecha.com/2013/12/21-punticos-elle-belgafuguethola-no.html

(vía reckl3ssmind)

—¿A qué juegas?
—A ignorarte, pero voy perdiendo.”

(via asdfghjkaryna)

——

[Revisited: más en… http://www.elblogdecha.com/2013/12/20-que-juegas-era-de-verdad-que-fuerte.html ]

(Fuente: karynaanguiano, vía reckl3ssmind)

Una ocasión no se da siempre. Más bien, por definición, no se da nunca. Él lo sabía bien. Las ocasiones se daban en retrospectiva, cuando ya habían pasado. Y la ocasión de hablar con “la última mujer”, iba a lamentar haberla perdido, estaba seguro. (César Aira)

[Revisited: más en… http://www.elblogdecha.com/2013/09/javiera-mena-amiga-mia.html - incluyendo la peli completa]

La añoranza no está entre las citas de mi agenda.

[Revisited: más en… http://www.elblogdecha.com/2013/09/baile-letal-3.html]

Podríamos decir que todo huele.

[Revisited: más en… http://www.elblogdecha.com/2013/09/farenheit-451.html]

ARGUMENTOS NO.


[REVISITED: Más en… http://www.elblogdecha.com/2013/08/argumentos-no.html]

(Fuente: Spotify)

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hace 8 meses

Tagged: qué chistoso revisited

Y esto fue hace unos meses. Tuve una especie de éxtasis místico. Vale, quizá fuese por la expresión “no expresiva” y los cambios de color y movimientos de melena.

Pero me hablaba a mí. Y eso es lo que hace que una canción caiga en el modo repeat.

Que nos digan las cosas que no queremos oír.

No la he puesto en italiano, así que paso de poner la letra.

Esa manía que tenían los cantantes italianos de ahorrar en videoclips y coger el mismo que en la versión original. Y luego los labios no coincidían (aunque intentaban no enfocarlos mucho): ahí decía claramente "Tra di noi"

Eran los noventa. Es que con eso se explica todo.

Nos ha quedado algo grande entre tú y yo que no podrás cambiar jamás, aunque lo intentarás.Jódete, pero es verdad.

O lo era, en los noventa.

Yo iba en Vespa hacia la mierda.


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